Alan García sugiere perder el temor a la crisis y encararla con optimismo

En una conferencia, invitado por la Cámara de Industrias y Producción de Ecuador, García hizo hincapié en la unidad de los sectores público y privado para desarrollar el aparato productivo y mejorar la redistribución de la riqueza.

“En un esfuerzo público y privado” se deben “afrontar los retos inmensos que ahora nos plantea la nueva economía mundial”, dijo García y enfatizó en que la incorporación de la tecnología en la producción es un elemento fundamental para alcanzar mayores estándares de desarrollo y progreso de los pueblos.

“Estoy convencido que tenemos inmensas oportunidades” en la región ante “un mundo que crece, pese a que las noticias, repetitivas, nos digan que no crece”, subrayó.

“Hemos escuchado mucho de la crisis, de los nubarrones que se ciernen sobre la humanidad” e incluso que la situación actual se asemeja a la depresión de 1929, comentó y dijo que “el primer temor que debemos desechar” es “el propio temor”.

Hay una “expansión extraordinaria de la economía” mundial, con una producción que alcanza los 65 trillones de dólares, y Grecia, un país en crisis, apenas representa 160.000 millones, es decir, “cuatro milésimas de la producción integral del mundo”, mencionó.

Recordó que “el mundo sigue creciendo al 3 % anual”, lo que representará dos trillones de dólares adicionales, una “capacidad inmensa” que contradice al concepto de crisis de sistema.

La economía global es, para García, un “conjunto articulado” de fuerzas “que se compensan” y que logran crear un balance general y generar oportunidades para las economías emergentes.

Puso como ejemplo del balance el caso de España, que según él representa el 2 % de la economía mundial y que podría caer en el 3 %, “como dicen los pesimistas”.

Ello supondrá, dijo, “menos de quince milésimos de la producción global” y, además, esa caída “se compensa” con el crecimiento de China”, que supone el 11 % de la producción global y se prevé crezca en 7,5 %, así como de otras naciones.

Entre las economías en expansión de la región mencionó a Ecuador, que crecerá este año un 5 %, Perú un 6,5 % y Chile el 5 %.

Esa compensación global permitirá que el sistema mundial crezca a una taza del 3 % en este año, apuntó el ex-presidente peruano, tras reiterar que esa situación no puede ser comparada con la depresión de los años treinta, cuando la producción, en tres años, se contrajo en el 60 % a nivel mundial.

Pese a esa situación, “el mundo salió” adelante “en pocos años”, remarcó García y justificó su tesis de que actualmente no existe una crisis general del sistema.

Añadió que su país, durante su última administración, alcanzó un crecimiento sostenido en torno al 8 % y dijo que parte de ese progreso se debió a la aplicación de políticas similares a las que ha plasmado China.

* Texto de EFE-Economia, Quito, 12 Octubre del 2012

España es el país con mayor desigualdad social de la eurozona

Siempre ha habido ricos y siempre ha habido pobres en España. Pero nunca en los últimos años la distancia entre unos y otros fue tan grande. Ni la diferencia de ingresos tan amplia. La tasa de paro ha hecho mella en los ingresos de las familias. Más de 1,7 millones de hogares españoles, según la última Encuesta de Población Activa, tiene a todos sus miembros en paro. Y solo el 67% de los registrados en las oficinas de empleo reciben alguna ayuda o prestación del Estado. Como resultado, España ocupa una de las posiciones más preocupantes en las estadísticas que miden la desigualdad social y se ha convertido, por primera vez, en el país de los Veintisiete con mayor distancia entre las rentas altas y las bajas.

En España la brecha económica ha superado siempre la media de los socios del euro, al menos desde que arrancan las series estadísticas de Eurostat, en 1995. Pero se mantenía estable. Hasta que la crisis atacó con virulencia y la brecha comenzó a crecer hace cinco años. El llamado coeficiente Gini, que mide la diferencia de ingresos de un país, es una clara muestra de ese cambio. Si la estadística arrojara un cero, significaría que en ese país hay una igualdad perfecta. El 100 sería la desigualdad más absoluta. España sacó en 2011 un 34. El nivel más alto desde que hay registros.

De momento solo 16 países han facilitado sus datos para la estadística Gini de 2011. Pero de entre los que lo han hecho, solo uno supera a España: Letonia, con un 35,2. Cada vez más lejos queda Alemania, con el 29 (y donde además la distancia de ingresos se ha reducido en los últimos años) o Noruega, con el 22,5. Aunque este país no es socio del euro ni miembro de la UE, Eurostat recoge también sus estadísticas.

Y no es esta la única estadística que muestra que la desigualdad está creciendo en España. Otro de los indicadores recogidos por Eurostat, el llamado ratio 80/20, establece una relación entre el 20% de la población que más ingresa y el 20% de la que menos ingresa. Los valores más altos indican mayor desigualdad. Y aquí España bate récord: saca un 7,5. Es la nota más alta de los Veintisiete, que obtuvieron de media un 5,7. Ni Letonia en este caso supera a España, ya que se quedó en 2011 en el 7,3. Alemania tiene un 4,6. En Noruega baja al 3,3.

La losa del paro y los recortes salariales

La destrucción de empleo, el fin de las prestaciones y las rebajas de sueldos han castigado las ganancias. “Hay países como Lituania o Letonia que, aunque también tienen índices de desigualdad elevados, al menos remontan en 2011. España no se beneficia de ese avance”, lamenta Antonio Márquez, profesor de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Málaga. Apunta, sin embargo, a que al menos el crecimiento de los indicadores se ha frenado, ya que el escalón fue más amplio entre 2009 y 2010. “Pero lo preocupante es el desastre que puede llegar en unos años. Veremos el efecto del enorme desempleo juvenil actual y de los problemas de formación que arrastra España. Eso puede hacer que el escalón sí sea tremendo”, advierte

El aumento de la brecha social es un fenómeno global sobre el que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) encendió las alarmas a finales del año pasado: la distancia entre ricos y pobres se encontraba en 2008 (últimos datos analizados) en el nivel más alto de los últimos 30 años debido sobre todo a la cada vez mayor diferencia salarial. No se trata siempre de una consecuencia de las crisis, las desigualdades también crecen en la bonanza debido, según el organismo, a que desde mediados de los 90 las políticas correctoras como los impuestos y los servicios sociales han perdido poder de redistribución de riqueza.

La riqueza de los hogares españoles baja un 18,4%

Las familias españolas han sufrido hasta mediados de 2012 una pérdida de riqueza del 18,4% respecto al año anterior, lo que representa la caída más acusada registrada entre las economías de la zona euro, especialmente perjudicadas por las adversas condiciones económicas producto de la crisis de la deuda soberana y la apreciación del dólar respecto al euro, según refleja un informe sobre la riqueza mundial elaborado por Credit Suisse.

En términos absolutos, el importe agregado del empobrecimiento de los hogares españoles sumó 177.000 millones de euros, sólo por detrás de la pérdida de 286.000 millones de los hogares italianos y por delante de la caída de 148.000 millones de Francia y de 50.000 millones en Alemania.

 

* Cristina Delgado y Amanda Mars; Madrid (El Pais/11Oct.201)

Biden domina un intenso debate con Ryan

Joe Biden ha hecho esta noche en Kentucky lo que tenía que hacer. Calmar a las bases demócratas y recuperar la moral perdida tras el mal paso dado por el jefe en Denver. Con un comienzo desigual en el que ha parecido que se podría estar viendo el iceberg que hundió al Titanicsin encontrar la manera de cambiar el rumbo, Biden ha retomado las riendas y ha manejado con maestría el cara a cara, complicado por la diversidad de temas que se han tocado y las expectativas generadas.

 

Biden estuvo a la altura. No solo salvó la cara sino que dominó la noche. Pero lo anterior no significa que Paul Ryan se quedara atrás. El joven congresista mantuvo un ajustado pulso de interrupciones dialécticas durante los 90 minutos que duró el debate que se abría con Libia y se cerraba –al margen de los argumentos finales- con la opinión de cada candidato sobre si la campaña electoral estaba siendo sucia y negativa.

Desde Irán a la seguridad en Libia antes del ataque del 11 de septiembre o Afganistán, la economía, la sanidad e incluso el aborto, los temas de la noche mantuvieron a ambos candidatos intentando arrebatarse la palabra para exponer sus ideas

Desde Irán a la seguridad en Libia antes del ataque del 11 de septiembre–donde Biden estuvo flojo- o Afganistán, la economía –sin que Ryan aportara propuestas concretas sobre impuestos-, la sanidad e incluso el aborto, los temas de la noche mantuvieron a ambos candidatos intentando arrebatarse la palabra para exponer sus ideas.

“Nada de lo que ha dicho es correcto”, ha espetado Biden a poco de comenzar el cara a cara y ha alegado en defensa de la Casa Blanca que estos días se encuentra bajo ataque que fue precisamente la Cámara de Representantes -dominada por los republicanos- la que recortó el presupuesto para seguridad de las Embajadas. Biden ha defendido que nunca recibieron ninguna petición por parte de la Embajada en Libia de que necesitaran mayor protección.

Biden glosó los enormes esfuerzos de la Administración de Obama por estabilizar la economía tras heredar un país en la peor crisis desde el año 1929 y criticó a Mitt Romney por sus comentarios en el vídeo del 47% y su falta de consideración hacia la clase media. “¿Qué hizo Romney? Dijo que se dejara a Detroit hundirse en la bancarrota”, ha explicado Biden.

En ese punto, Ryan ha reconocido que la Administración Obama heredó una situación complicada, pero que desde que asumió la presidencia “el país está en caída libre”. Esa afirmación fue una de las muchas que provocó la risa de Biden, quizá su peor gesto de toda la noche. “Mitt Romney se preocupa por el 100% de los ciudadanos”, ha defendido Ryan en contraposición al 47%.

Ryan se negó en varias ocasiones a detallar cómo va a pagar cuatro años de gestión con todos los recortes de impuestos que quiere imponer

“Ha llegado la hora de que se hagan responsables” y dejen de prometer que evitarán subir los impuestos, ha dicho Biden sobre Romney, Ryan y los republicanos. La contestación de Ryan fue exponer cifras: 23 millones de personas a la búsqueda de trabajo y un 15% del país viviendo en la pobreza. “Esto no es recuperación”, ha dicho el congresista de Wisconsin. Ryan ha dicho que EEUU se enfrenta “a una decisión crítica, qué país vamos a dejar a nuestros hijos” “Ofrecemos reformas de verdad. Romney está especialmente cualificado para este trabajo”.

Biden ha aprovechado para alertar del peligro que supone Romney para la clase media de llegar a la Casa Blanca. “Esta crisis no llegó sola”, ha dicho el exsenador demócrata. “Llegó porque este señor de aquí al lado votó por dos guerras y una rebaja de impuestos”.

Ryan se negó en varias ocasiones a detallar cómo va a pagar cuatro años de gestión con todos los recortes de impuestos que quiere imponer. “A diferencia de esta Administración, nosotros queremos verdaderos acuerdos con la oposición”, ha dicho Ryan. Biden se ha reído –una vez más y han sido demasiadas- al recordar los dos últimos años en los que el Partido Republicano ha impedido el avance de ninguna propuesta del presidente en la Cámara de Representantes.

A pesar de tener más conocimiento sobre política internacional, Biden se ha visto al principio puesto contra las cuerdas porque Ryan comenzó más a la ofensiva. Mientras que el vicepresidente demócrata ha asegurado que la Casa Blanca ha logrado a lo largo de estos últimos cuatro años que Irán sea un país más aislado del mundo, Ryan ha asegurado que la Administración de Obama carece de “credibilidad” y que el régimen de los ayatolás ha aumentado su capacidad para producir armas nucleares desde que Obama ocupa la Casa Blanca. “Irán tenía material para una bomba nuclear, ahora tiene para cinco”, ha dicho Ryan a Biden, que lleva buena parte del cara a cara esbozando sonrisas a los comentarios de Ryan.

Ryan se definió como provida y Biden también aunque matizó que a pesar de que él sigue la doctrina de su iglesia respecto a la interrupción del embarazo no era quién para imponer a ninguna mujer qué hacer con su salud reproductiva

Siria estuvo en la agenda también. Biden ha explicado que EE UU no ha adoptado la misma estrategia en el caso sirio que con Libia porque la situación y los países son completamente diferentes. “Es una región muy conflictiva”, ha dicho el vicepresidente que ha preguntado a su contrincante si deseaba una nueva guerra. “Lo último que necesitamos es más soldados en el terreno”, se ha contestado a sí mismo Biden.

Ambos candidatos fueron cuestionados por la moderadora de la cadenaABC Martha Raddatz por su posición frente al aborto teniendo en cuenta que ambos eran católicos. Ryan se definió como provida y Biden también aunque matizó que a pesar de que él sigue la doctrina de su iglesia respecto a la interrupción del embarazo no era quién para imponer a ninguna mujer qué hacer con su salud reproductiva –conquistando quizá el voto de las mujeres independientes-.

“Los hechos hablan por mí”, ha finalizado Biden al ser preguntado cual es la cualidad humana que aportaría de revalidar su puesto el 6 de noviembre. “Yo siempre he hecho todo lo que he dicho. Toda mi vida ha versado en torno a ayudar a la clase media”, ha asegurado Biden. “Probablemente se hayan dado cuenta de mi frustración por no poder haber podido hacer todo lo posible, pero el presidente y yo vamos a seguir luchando por ayudar a esa clase media”.

Ryan no ha contestado concretamente a la pregunta. El candidato republicano ha hablado de honestidad y ha aprovechado para referirse a Obama al afirmar que lo que EEUU necesita es un presidente que haga lo que promete.

 

* Yolanda Monge, Washington  (El Pais/12Oct.2012)

El ataque a Malala conmociona a todo Pakistán

Escuelas cerradas, banderas a media asta, una resolución de condena en el Parlamento… El atentado talibán contra Malala Yousafzai, la joven de 14 años activista por la educación de las niñas, ha conmocionado a Pakistán. Un equipo de médicos civiles y militares trata de que los extremistas islámicos no se salgan con la suya. En la madrugada de hoy, le extrajeron la bala que tenía alojada en el cuello, muy cerca de la espina dorsal, y confían en su recuperación. Ella sabía el peligro que corría y en una entrada de su blog contó que había recibido amenazas.

“Los médicos han intervenido y han extraído la bala”, anunciaron fuentes del hospital militar de Peshawar donde se halla ingresada, tras la delicada operación iniciada a las dos de la madrugada y que duró tres horas. La decisión se tomó después de que se le detectara un derrame en la parte izquierda del cerebro. Otra de las chicas heridas en el ataque se encuentra en situación crítica, mientras que la tercera se recupera y ya está fuera de peligro.

“Tengo miedo. De camino a la escuela, oí a un hombre [decir] ‘te voy a matar”, anotó Malala en el diario que escribía como Gul Makai para la BBC en urdu. Tenía 11 años y llevaba dos padeciendo el creciente control de los talibanes sobre el valle del Swat, donde vivía con sus padres y dos hermanos más pequeños. Poco después, los extremistas islámicos cerraron su escuela y la situación se hizo insoportable. Malala y su familia pasaron muchas noches sin dormir a causa de los bombardeos, hasta que el padre decidió dejar su casa y trasladarse a Abbotabad.

La seguridad del valle mejoró tras la entrada del Ejército en el verano de 2009. Los Yousufzai decidieron volver, convencidos de que su hija estaría segura entre sus vecinos de Mingora, la capital de esa pintoresca comarca. Malala, cuya identidad se reveló entonces, pasó de la denuncia al activismo por la educación de las niñas. Ahora trabajaba para crear un fondo que permitiera acudir a la escuela a las hijas de familias sin recursos.

“Nos habían amenazado. Un par de veces llegaron cartas a casa en las que se decía que Malala debería dejar de hacer lo que estaba haciendo o que el resultado sería muy malo”, admitió su padre, Ziauddin Yousufzai, en una conversación telefónica con Reuters. Pero nunca pensó que fueran a hacer nada a una niña. Ziauddin, un maestro que hasta la llegada de los talibanes al valle del Swat dirigía una escuela de niñas en esa comarca, explicó también que habían rechazado la protección de las fuerzas de seguridad porque querían que su hija tuviera una infancia normal, pero también por las restricciones culturales de la zona. “Es una muchacha joven y la tradición aquí no permite que una mujer tenga a hombres alrededor”, declaró. Pero no fue impedimento para que un barbudo con la cara cubierta se acercara el martes a la salida de la escuela y le descerrajara un tiro en la cabeza.

El ministro del Interior, Rehman Malik, aseguró que “los responsables han sido identificados”. No está claro por qué entonces el Gobierno central ha ofrecido una recompensa de 10 millones de rupias (unos 80.000 euros) por cualquier pista que permita su detención.

El ataque ha recibido una amplia condena dentro y fuera de Pakistán. Desde el presidente hasta los políticos de la oposición, todos han expresado su solidaridad con Malala. En un inusual comunicado, el jefe del Estado Mayor, el general Ashfaq Kayani, ha prometido no “ceder ante el terror”. Miles de personas de todo el mundo le han enviado mensajes de apoyo a través de las redes sociales. La UE, que tacha la agresión de vil, ha pedido protección para Malala y Estados Unidos ha calificado el atentado de “bárbaro y cobarde”.

 

* Angeles Espinosa en Dubai (El Pais/11Oct.2012)

“Muerte a la coeducación”

 

Tal vez impresionados por la reacción popular ante el ataque contra Malala Yousafzai, los talibanes paquistaníes trataron de justificarse ayer. El mismo portavoz que el día anterior se responsabilizó del atentado, Ehsanullah Ehsan, aseguró que su grupo no había prohibido la educación para las niñas, pero que se oponía “a muerte a la coeducación y los sistemas laicos, así lo ordena la ley islámica”. Solo que la coeducación no existe en Pakistán.

La experiencia contradice a Ehsan. Desde que los ultrapuritanos talibanes alcanzaron el poder en Afganistán a mediados de los años noventa del siglo pasado, cerraron todas las escuelas de niñas sin contemplaciones. A pesar de la influencia soviética, la coeducación nunca había llegado a implantarse en ese país extremadamente conservador, donde el principal problema era la falta de escuelas, sobre todo en los núcleos rurales. Algunas mujeres valientes organizaron clases clandestinas en sus domicilios. Era una actividad subversiva y perseguida.

Tras el bombardeo estadounidense de Afganistán (2001-2002), muchos talibanes hallaron refugio al otro lado de la frontera donde sus simpatizantes paquistaníes terminaron por emularles. Las quemas y saboteos de escuelas de niñas en las regiones tribales de Waziristán del Norte y del Sur, donde los radicales tienen su cuartel general, han dejado de ser noticia porque ya no quedan más centros por destruir.

Lo mismo sucedió cuando los talibanes del valle del Swat, una de las facciones del Movimiento Talibán de Pakistán (Tehrik-e-Taliban Pakistan, TTP), se hicieron con el control de esa comarca entre 2007 y 2009. En enero de ese año, un informe militar aseguraba que los talibanes habían decapitado a 13 niñas, destruido 170 escuelas y puesto bombas en otras cinco. Tampoco allí había colegios mixtos como no los hay en el resto del país.

A menudo se ha atribuido la desigualdad en la escolarización de las niñas paquistaníes a factores religiosos y culturales. Sin embargo, los esfuerzos realizados en los últimos años por ONG y grupos religiosos en áreas remotas del país, han demostrado que incluso las comunidades más conservadoras están dispuestas a enviar a sus hijas a la escuela si se cubren sus necesidades (proximidad a sus domicilios, horarios compatibles con las exigencias familiares y formación profesional). De hecho, al acabar la primaria, muchas continúan en las madrazas (escuelas islámicas) porque facilitan alojamiento.

En los últimos años, los talibanes de Afganistán parecen haber evolucionado y hay indicios de que aceptan la escolarización de las pequeñas. Sin embargo, su visión del mundo, calcada de la interpretación puritana y patriarcal del islam beduino que Arabia Saudí ha difundido por el mundo, es un impedimento a la educación de las niñas y va contra los valores de igualdad que promueve la democracia.