2012: ¿el fin del mundo?

Las predicciones se multiplican sobre la fecha del 21 de diciembre de 2012, en la que el calendario maya termina. La humanidad ha gustado de jugar con ese miedo a que terminen sus días, pero sueña a la vez con la idea de un mundo mejor.

Dejando de lado lo espiritual, para dar lugar al catastrofismo, el filme ‘2012’, difundió la idea de que algo sucederá este año.

Dejando de lado lo espiritual, para dar lugar al catastrofismo, el filme ‘2012’, difundió la idea de que algo sucederá este año. 

 

El historiador de religiones suizo Jean-François Mayer descifra las razones acerca de este interés sobre las predicciones apocalípticas.

Hasta ahora, la humanidad ha escapado de decenas -o tal vez centenas- de profecías. Fue lo que ocurrió con la fecha del 11.11.2011, que alimentó a numerosos numerólogos y profetas. Ese día  hasta las autoridades egipcias debieron mantener cerrada la pirámide de Keops para evitar eventuales rituales del paso a otro mundo.

Y sin más, ha llegado el 2012. Para algunos, el solsticio invernal ofrecerá un alineamiento extraordinario entre el centro de nuestra galaxia, el Sol y Venus, planeta venerado por los amerindios. Muy avanzada en astronomía y matemáticas, la civilización maya nos dejó un calendario viejo de miles de años. Calendario cíclico que termina justo el próximo 21 de diciembre.

En su calidad de experto, el doctor en Historia y Civilizaciones y director de la página informativa Religioscope, Jean-François Mayer, aborda este interés por las “nuevas” profecías.

swissinfo.ch: En su calidad de director de la página informativa Religioscope, ¿qué piensa de esas profecías?

Jean-François Mayer: La predicción para el 11.11.2011 de un viraje importante, catastrófico, tal vez con una evacuación hacia otra dimensión, se remontaba a la década de los 90. Es decir, esta fecha jamás suscitó la atención que se le confiere al 2012 y al calendario maya.

La referencia del calendario maya proviene primeramente de un estadounidense-mexicano de nombre José Argüelles, quien publicó un libro en 1987 y organizó la “convergencia harmónica”, un grupo de adeptos de la corriente New Age que se desarrolló en esa época y que realizó una gran meditación colectiva en varios puntos del globo para preparar el camino hacia un salto evolutivo de la humanidad. José Argüelles no sabrá si tuvo razón porque murió en 2011, pero es origen de esta explosión de interés por el 2012.

Con la cercanía de la fecha, este tema ha sido retomado por una serie de autores que han desarrollado sus teorías, con variaciones en las fechas anunciadas. Después Hollywood contribuyó al respecto con 2012, filme de Roland Emmerich (de 2009). Varios maestros en Suiza y en Francia me han contado que hay alumnos preocupados por esta idea de que el mundo pueda terminarse en 2012.

Jean-François Mayer.

Jean-François Mayer. (swissinfo)

swissinfo.ch: Las catástrofes, cinematográficas o reales, alimentan todo tipo de creencias. Las grandes religiones también abordan el fin del mundo, comenzando con el cristianismo con el Apocalipsis. ¿Por qué al ser humano le gusta jugar a provocar el miedo?

J.-F.M.: Jugar a provocar el miedo ocupa un cierto lugar entre los jóvenes, pero es solo un aspecto. Cierto que el Apocalipsis ha otorgado una especie de entretelado para excitar las imaginaciones por siglos, pero éste no dice que se trate del fin de todo: predice un nuevo comienzo y aporta la esperanza de un mundo desprovisto de errores de nuestra parte, donde no habrá ni injusticias, ni enfermedades, un mundo perfecto, de algún modo.

Del mismo modo, la mayoría de los escenarios en torno al 2012 ponen el acento al paso de una nueva era. Esos mensajes revitalizan las corrientes de la New Age que aspiran a una transformación colectiva de la humanidad, de la consciencia humana. Se ha podido decir que esta dimensión colectiva ha pasado a un segundo plano en beneficio de la idea de la felicidad personal.

Pero creo que esta esperanza de un mundo transformado ha estado siempre presente y que resurge ahora a través de esa cristalización con una fecha determinada. Esto responde a las aspiraciones de un público inclinado a la búsqueda espiritual al margen de las grandes tradiciones religiosas. Es ahora un mundo copioso, y en un mercado próspero.

swissinfo.ch: Pero los profetas asumen riesgos, pues hasta ahora sus predicciones no se han verificado…

J.-F.M.: No se ha encontrado ninguna predicción clara de los mayas sobre el fin de la humanidad, pero ese calendario y la fecha de 2012 han ofrecido un argumento a esas teorías, supuestamente apoyadas en enseñanzas de una cultura más sabia que la nuestra.

Por lo demás, muchos autores antes activos integraron el 2012 como un argumento suplementario. Por ejemplo, tenemos un suizo entre los autores más vendidos del mundo, Erich von Däniken: desde la década de los 60 ha publicado decenas de libros sobre los orígenes misteriosos de las civilizaciones y las intervenciones extraterrestres en la historia lejana.

Creó el Mystery Park de Interlaken en 2003, que tuvo su éxito antes de su cierre en 2009. Erich von Däniken también utilizó el tema del 2012: el calendario maya anunciaría el regreso de los extraterrestres.

Es decir, la mayor parte de los autores se abstienen de dar una fecha exacta, pero evocan más bien al 2012 como el inicio de un proceso; otros, como Von Däniken, cuentan con un margen de error de varias décadas. En todo caso, ya existen estrategias de explicación para evitar que se interprete como fracaso una predicción determinada.

swissinfo.ch: ¿Se trata entonces de un tipo de mercado espiritual?

J.-F.M.: Efectivamente, en estos últimos años hemos visto llegar al mercado europeo a descendientes mayas en vestidos tradicionales para explicar lo que se debe pensar del 2012. El verano pasado, un grupo de Guatemala reunió a unas 600 personas en Berna y llenó el palacio de congresos de Zúrich, únicamente, con la publicidad de boca en boca.

Es interesante puesto que la dimensión indigenista de su mensaje no responde necesariamente a las expectativas aquí. Por el contrario, los aspectos ecologistas o feministas resuenan entre el público occidental. La fascinación por las culturas exóticas idealizadas provoca que se retomen de forma selectiva.

Solo por mencionarlo, este grupo venido a Suiza el verano pasado pertenece a un movimiento religioso neomaya que cuenta entre sus miembros al ex presidente de Guatemala (Álvaro Colom, ndlr), quien nada tiene que ver con el origen maya, pero que fue convertido en sacerdote maya honorífico por el fundador del movimiento.

Otro ejemplo es el de la Madre Mah Kin en México, que anuncia también el inicio de una nueva era en 2012, en la que las mujeres ocuparán un papel central. Si se observa un poco más, uno se da cuenta de que su mensaje está muy lejos de una religión popular indígena; y que integra numerosos temas retomados de grupos y pensadores occidentales. Hay una interacción, una fertilización mutua, fascinante y, en 2012, hay muchas posibilidades de que de esos países de Centroamérica lleguen personas de todas partes.

 

* Isabelle Eichenberger, swissinfo, 8 de enero del 2012
Traducción: Patricia Islas


LOS MAYAS

Una de las más antiguas civilizaciones de América (y de las más avanzadas) cuyos orígenes se remontan a la prehistoria.

Se situó en los territorios que hoy pertenecen a México, Belice, Guatemala, Honduras y El Salvador. Sus primeras construcciones datan del 3000 a.C.

El calendario cíclico es origen del mayanismo (colección ecléctica de creencias de carácter esotérico) y otras corrientes del pensamiento denominado Nueva era (New Age, en inglés). El fin del calendario maya es en realidad es el fin de un ciclo.


NEW AGE

Nueva era: corriente espiritual surgida en los años de 1980 de movimientos religiosos cuyo origen se coloca en la década de los 60, sobre todo en los Estados Unidos. Se inspira en el libro La Conspiración de Acuario(1980), de Marilyn Ferguson (1938-2008), sobre el despertar espiritual de los individuos en favor de un cambio de la humanidad.

Convergencia harmónica: agrupación de la corriente de la Nueva era que organiza en 1987 encuentros en diversos puntos del planeta en base a la fecha elegida de acuerdo al calendario maya y debido a que varios planetas se encontrarán alineados de modo particular. Uno de los organizadores fue José Argüelles (1939-2011), autor de Factor maya en 1987, donde expone su teoría del fin del mundo para el 2012.


JEAN-FRANCOIS MAYER

Nació en Friburgo (Suiza) en 1957.

Obtuvo el Doctorado en Historia y Civilizaciones por la Universidad de Lyon.

1991-1998: analista en asuntos internacionales y estratégicos para el Gobierno de Suiza.

1999-2007: enseña en la Universidad de Friburgo.

1999: funda el gabinete de estudios estratégicos JFM Investigaciones y análisis.

2007: crea Religioscope, página web de informaciones y estudios sobre el papel y la posición de las religiones en el mundo.

Es redactor asociado a Religion Watsch, carta informativa publicada desde hace más de 20 años en Nueva York.

Autor de decenas de obras y artículos.

Los problemas de crecimiento de un país en construcción: Brasil

 

Esta fila interminable de camiones en el estado de Mato Grosso muestra la necesidad de infraestructura. / Crédito:Mario Osava/IPS
Esta fila interminable de camiones en el estado de Mato Grosso muestra la necesidad de infraestructura.

Crédito: Mario Osava/IPS

Brasil vive el auge de las grandes obras de infraestructura: se generan millones de empleos y las inversiones extranjeras superaron los 60.000 millones de dólares en 2011. Pero ese empuje no alcanza para mantener el crecimiento económico, que las últimas proyecciones lo ubican por debajo de tres por ciento.

El estancamiento de la industria, que sólo creció 0,4 por ciento entre enero y noviembre del año pasado, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), es uno de los principales factores para que el producto interno bruto (PIB) aumente a cerca de un tercio del ritmo de Argentina y a la mitad del de Perú. 

Los indicadores industriales contrastan con el dinamismo que muestra la construcción. Los edificios proliferan por todo el país y aun así el precio de los inmuebles se duplicó y hasta se triplicó en los tres últimos años, especialmente en Río de Janeiro y Recife, alimentando más la furia constructora y los temores de una “burbuja” inmobiliaria. 

El programa “Mi casa, mi vida”, lanzado por el gobierno en 2009, estimula con facilidades crediticias la construcción de tres millones viviendas populares hasta 2014, en un intento por reducir el déficit habitacional que el Ministerio de Ciudades estimaba en 5,5 millones de unidades el año pasado. 

Además, los brasileños parecen haber descubierto ahora la urgencia de desarrollar una verdadera infraestructura logística y energética. El país aparece en plena reconstrucción. 

Están previstas 12.265 obras en distintas partes del país con la meta de ser concluidas en 2016, que insumirán casi 1,5 billones de reales (800.000 millones de dólares) en inversiones, según un estudio de la Asociación Brasileña de Tecnología para Equipos y Mantenimiento. 

En medio de tantas obras, falta una mejor planificación para los proyectos logísticos, con varios de factibilidad incierta, como un ferrocarril cuyo destino es aún incierto, otros sin cargas suficientes para cubrir sus costos e hidrovías con obstáculos no resueltos, tal cual lo cuestionado por Renato Pavan, ingeniero experto en logística.

El Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), que el gobierno adoptó para agilizar inversiones prioritarias, no destina recursos a proyectos claves, como son las hidrovías amazónicas, añadió Pavan, socio de la consultoría Macrologística, que está investigando las mejores alternativas logísticas para la economía brasileña. 

Pero la proliferación de proyectos en ejecución permite a Brasil mitigar los efectos de la crisis económica del mundo industrializado y sostener el crecimiento del PIB, aunque moderado, con bajo desempleo. 

En el periodo de enero a noviembre del año pasado se crearon más de 2,3 millones de empleos, pese el estancamiento industrial. 

Entre las nuevas prioridades, definidas por la creciente exportación de granos y minerales, los puertos ganaron nueva importancia. Las viejas terminales fluviales y marítimas se amplían y son mejoradas, como es el caso de Santos, la mayor de América Latina y ubicada sobre el océano Atlántico, que duplicará su capacidad a partir de 2013. 

También se construyen puertos de norte a sur de Brasil. 

Solo la firma LLX, propiedad de un próspero grupo minero y energético, tiene a su cargo la construcción de dos “superpuertos” cercanos a Rio de Janeiro, uno para exportar minerales y otro concebido para acoger también un complejo de industrias siderúrgicas, mecánicas, petroleras y energéticas. 

Otros dos proyectos, también diseñados como complejos portuarios e industriales, ya son una realidad en la región del Nordeste, teniendo a las futuras grandes refinerías que la firma estatal Petrobrás levanta en la zona, como catalizadores principales de la atracción de otras empresas. 

Suave, cerca de Recife, la capital del nororiental estado de Pernambuco, es hoy un hormiguero de 80.000 trabajadores, la mayoría dedicados a levantar la refinería, tres plantas petroquímicas y otras fábricas, pero también muchos ocupados en las más de 100 empresas ya instaladas allí, como un gran astillero y el mayor molino de trigo de América Latina. 

Además de las refinerías de Suape y de Pecém, el otro puerto industrial, el Nordeste tendrá una tercera en el estado de Maranhão, que una vez en funciones será la mayor del país, con capacidad para elaborar 600.000 barriles diarios de gasolina y otros combustibles. 

Las inversiones de Petrobrás, previstas en 224.700 millones de dólares hasta 2015, permiten recuperar la industria naval brasileña e impulsar la infraestructura portuaria y marítima, ya que su prioridad es explotar el petróleo descubierto a partir de 2006 en la llamada capa presal del océano Atlántico, a 250 kilómetros de la costa brasileña. 

La energía eléctrica es otro factor que sostiene el auge de la construcción en Brasil. El gobierno reanudó el aprovechamiento a ese efecto de los grandes ríos de la Amazonia, pese a la oposición de ambientalistas, a la par de que la fuente eólica ganaba un fuerte empuje el año pasado, gracias al abaratamiento de los equipos para ese fin. 

En esa área, además, se continúa con la construcción de las centrales termoeléctricas a gas natural o derivados de petróleo, mientras se reanudaron los trabajos para terminar la tercera central nuclear del país. 

También empuja a este país en construcción la instalación de nuevas vías férreas y oleoductos, la ampliación y recuperación de carreteras, así como aeropuertos y otros medios de transporte y reformas urbanas exigidas para organizar la Copa Mundial de Fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016. 

A eso se suma la expansión de la actividad agropecuaria y del sector de servicios para asegurar el crecimiento económico de Brasil. 

Todo lo enumerado compensa parcialmente el débil desempeño de los últimos tiempos de la industria manufacturera, afectada por la crisis global, que tiene su epicentro en Estados Unidos y Europa. 

La producción industrial brasileña cayó 7,4 por ciento en 2009, dañada por el derrumbe financiero de Estados Unidos, para luego recuperarse en 2010 con un crecimiento que llegó a 10,5 por ciento, antes de declinar nuevamente el año pasado. 

La recesión o estancamiento de los países industrializados redujo la demanda de los bienes manufacturados, con su consecuente abaratamiento, lo cual intensificó la competencia de la industria de esos países con la brasileña, impactada por la apreciación de la moneda nacional, el real, respecto del dólar. 

De ese modo se agravó así la “desindustrialización precoz” de Brasil identificada por muchos economistas y empresarios a causa del real fortalecido por las abultadas exportaciones primarias y el ingreso de capitales foráneos. 

Brasil obtuvo el año pasado un superávit comercial de 29.790 millones de dólares, gracias a la agricultura y la minería, que cubrieron con creces el déficit industrial que de enero a noviembre ya ascendía a 43.680 millones de dólares. 

Ese desbalance en desmedro de la industria es más acentuado en el comercio con China, con las exportaciones brasileñas casi limitadas a mineral de hierro y soja, contra importaciones de bienes de mayor valor agregado, como electrónicos y equipos industriales. 

La desventaja de esa relación desigual no se concentra en los llamados términos de intercambio, ya que últimamente se elevaron los precios de las materias primas, debido principalmente a la fuerte demanda de China, y bajaron los de bienes industrializados, también a causa del gigante asiático por sus exportaciones a bajo precio. 

El problema de esta disparidad de crecimiento en Brasil es que la industria manufacturera favorece más al desarrollo económico y social al ofrecer empleos de calidad, con mayor remuneración y estabilidad, mientras que la construcción, si bien ocupa mucha mano de obra, solo ofrece empleos temporales y paga mucho más baja.

 

* Por Mario Osava, Rio de Janeiro, Enero 2012 (IPS)

Para los mayas el mundo no se acaba, pero sus recursos sí

La llegada del fin de un período en el calendario maya no predice ninguna catástrofe global ni mucho menos el fin del mundo, cuyos recursos naturales, eso sí, son depredados por el ser humano, advierten sabios y activistas mayas consultados en Guatemala.

Según el calendario maya, el llamado 13 Baktún llegará a su final el próximo 21 de diciembre, lo cual ha despertado la histeria entre quienes creen que esto simboliza la llegada de grandes catástrofes y el fin del mundo, lo cual es absolutamente distinto al pensamiento indígena. 


“Hay líderes que se dejan llevar por lo que se oye o porque el 13 posee una energía muy fuerte y les preocupa que ocurra alguna catástrofe pero no hay nada de eso”, dijo a IPS el activista Antonio Mendoza, de la no gubernamental Oxlajuj Ajpop, que en idioma maya quiché se refiere a las 13 energías del calendario maya. 

Por el contrario, aclaró que “esta nueva etapa tiene toda una gran importancia para hacer reflexiones y análisis sobre la convivencia humana y la naturaleza”. 

Según historiadores, el 13 Baktún comenzó el 11 de agosto del año 3.114 antes de Cristo y tras una llamada cuenta larga de 144.000 días concluirá el 21 de diciembre. Entonces la cuenta volverá a cero y dará inicio un nuevo ciclo de otros 144.000 días. 

“Lo que sí nos preocupa mucho es cómo unificar esfuerzos para reorientar nuestro comportamiento frente a la naturaleza, el recalentamiento global y las políticas neoliberales que solo extraen petróleo, minerales e instalan grandes fábricas, lo cual pone en grave peligro a la humanidad”, explicó Mendoza. 

Con esta idea, organizaciones mayas de Guatemala han previsto realizar este año una serie de actividades, tales como conservatorios, foros y reuniones de reflexión para lograr también oportunidades de desarrollo para la población indígena. 

“Se trata de tener un acercamiento para concluir en algún espacio de unión, solidaridad y rescatar esos valiosos conocimientos que han existido sobre la naturaleza y la Madre Tierra”, dijo Mendoza. 

La civilización maya tiene una historia de unos 3.000 años, cuando se establecieron los primeros asentamientos humanos en Mesoamérica, en donde actualmente se ubican cinco estados del sudeste de México, Guatemala, Belice y el occidente de Honduras y El Salvador. 

Se trata de una de las culturas más importantes en el mundo por su legado astronómico y científico, sus construcciones y su literatura. Además, sus descendientes perviven con sus propios idiomas, tradiciones y costumbres, por lo que sus territorios, con majestuosos sitios arqueológicos, son motivo de incesantes expediciones turísticas e investigaciones. 

En Guatemala, estadísticas oficiales indican que los indígenas representan casi 40 por ciento de sus 14 millones de habitantes, repartidos entre los pueblos maya, garífuna y xinca, mientras los pobladores originarios aseguran que representan 60 por ciento de la población. 

Mario Molina, de la no gubernamental Red Nacional de Organizaciones de Jóvenes Mayas (Renoj), dijo a IPS que la llegada del 21 de diciembre “no significa el fin de los mayas ni del mundo, sino un momento para medir el avance en el desarrollo de la naturaleza y de la humanidad”. 

Por el contrario, el activista mostró su preocupación por el deterioro ambiental que está afectando al globo y el consecuente calentamiento global producto de las actividades humanas, lo cual “es uno de los elementos fundamentales a discutir”. 

Además, este período “será propicio para construir un país multicultural, de unidad y con una visión compartida”, un anhelo por demás ansiado por la población maya, históricamente marginada en Guatemala. 

La miseria, la falta de servicios de salud y educación están afincados en los territorios indígenas en este país donde más de la mitad de su población, 54 por ciento, vive en condiciones de pobreza y 13 por ciento en la indigencia, según la estatal Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de 2011. 

Molina criticó el racismo contra la población maya reflejado en su escasa participación política, la pobreza y demás aspectos de modo que aprovecharán el cambio en el calendario para promover acciones “en busca del respeto a la dignidad, la vida y de los derechos humanos”. 

Algunos vieron otras oportunidades en la conmemoración maya. Por ejemplo, el gubernamental Instituto Guatemalteco de Turismo lanzó la campaña “El amanecer de los mayas”, para celebrar el 13 Baktún y así atraer viajeros al país interesados en esa cultura y sus sitios arqueológicos. 

Cirilo Pérez, consejero espiritual del presidente de Guatemala, Álvaro Colom, cuyo mandato concluye este sábado 14, dijo a IPS que “no es el fin del mundo, sino que fenómenos como los terremotos, maremotos, tornados y enfermedades se han agravado por la gran contaminación provocada por el hombre”. 

En diferentes partes del mundo se han ideado estrafalarios proyectos como búnkeres anticataclismos debajo del mar o subterráneos, mientras las producciones internacionales de cine y televisión han dado rienda suelta a su creatividad para la realización de historias apocalípticas. 

Pero el guía espiritual insistió en que “no es el fin del mundo. El calendario maya es algo que solo los mayas entienden aunque muchos académicos, arqueólogos, antropólogos e historiadores han escrito tantos libros al respecto, pero sin entenderlos”. 

Según Pérez los verdaderos escritos mayas fueron quemados por Diego de Landa, arzobispo español de la arquidiócesis mexicana de Yucatán (1572-1579), quien consideró los documentos como “superstición y falsedades del demonio”. 

De Landa fue uno de los primeros frailes franciscanos que llegó a la península de Yucatán, donde trabajó durante años en la evangelización de los nativos mayas, pese a su reticencia a aceptar la fe católica. 

Pérez, declarado por Colom como embajador de los pueblos indígenas, a diferencia de otros historiadores y sabios mayas, dijo que “hacen falta 60 o 70 años para que finalice el 13 Baktún” aunque la certeza de ello “la tiene solo Dios”.

* Por Danilo Valladares, Guatemala, 13 enero 2012 (IPS)